Él llegó antes al hotel, se registró con un nombre ficticio, el cual inventaron previamente, ella llegó después y preguntó por él. Le abrió la puerta con un antifaz y ella también llevaba otro puesto. Estaba, como mucha gente, realmente aburrido de mi vida sexual. Siempre lo mismo, en los mismos lugares, las mismas posiciones, conociendo en que momento se iba a venir mi pareja.
Allí estaba ella, descalza, una venda en los ojos, las muñecas atadas, le daba mucho placer aquella situación, estaba húmeda y quería su premio. La oscuridad y el silencio era absoluto, no era una situación que me extrañara ya la había disfrutado en otras ocasiones pero en esta se estaba prolongando mas de lo habitual. La venda negra que cubría mis ojos me impedía ver a mi alrededor. El cinturón de mi bata de seda ligaba mis muñecas e impedía la tentación de quitarme la venda.
Una chica invita a su amigo a pasar un fin de semana en su casa, coincidiendo con el cumpleaños de él. Pero ella se ausenta por motivos de trabajo, dejándole un sugerente regalo en la cama de una de las habitaciones… Eran las ocho de la mañana de un viernes de verano cuando puse mi cansado cuerpo y mi ligera mochila sobre el asfalto caliente de la estación de autobuses.
Nuestro protagonista comienza a gozar de su espléndido regalo, deliciosamente indefensa en la cama, toda para él… Tranquilamente me ducho y con una simple toalla anudada a la cintura me dirijo hacia la habitación donde me espera Laia.
Antes de comenzar este relato me gustaría explicar algunos detalles sobre este, el primero de ellos es que este relato es totalmente real, y supuso para mí un cambio y un avance en mi relación puesto que mi novio llegó a convertirse en mi Amo, y yo en su posesión así pues, tan solo soy la humilde esclava de Amo-Dark.
Aquel día de mi iniciación estaba nervioso. Mi ama mi había citado a las seis de la tarde en su estudio, un lugar recóndito ubicado en un barrio de la ciudad. Mientras recorría la calle recordaba los momentos previos que había vivido con ella. La conocí a través de una página web en donde se relacionaban amas de todo el país. Ella aún no tenía web, ni tampoco aparecían fotografías suyas, por lo que no sabía como era su rostro cuando contacté telefónicamente con ella. Inmediatamente me atrajo su voz dulce, que me sedujo por completo.
Sadomaso. En el rancho, él se excitó muchísimo, al verlas a las dos, indefensas, provocadoras, como se resistían ante el nuevo juego que les había preparado. Cuando se presentaron ante mí, de rodillas, les ate los brazos a la espalda un poco mas arriba de los codos
Estaba en Barcelona de paso, una escala técnica de mi avión que necesitaba unas piezas de recambio antes de seguir hacia Estados Unidos, para hacerle un chequeo completo. En su mirada vi un cierto tono de reproche, tenía los ojos grandes con rizadas pestañas, oscuros, casi negros. –No te equivoques, me he disculpado sólo por educación
Cuando por fin me decidí a ir a conocerla, no sabía muy bien que era lo que me iba a encontrar, ya que como todo el mundo sabe en esto de las charlas a través del ordenador, hay muchas mentiras. Así que me monte en el autobús desde Logroño, completamente nervioso e ilusionado.
Estábamos en el paseo del Le Croisette, admirando sus magníficos hoteles y casas de veraneo por un lado y el inmenso azul del mar por el otro, pasamos por el Hotel Cartón y el Martínez, les tuve que hacer unas fotos, Xevi la cogía por el hombre y Marta le pasaba el brazo en su cintura y en otra foto se miraban a los ojos. Luego seguimos caminando, ella, estaba radiante, llevaba una mini de color rojo y una blusa con flores, algo desabrochada por donde se entreveían sus preciosos pechos.
