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Sumisa ante todo

posted by: lourdes

Una enorme diferencia: Tú lo has hecho. Ellas no me han podido mostrar su más íntimo secreto. Te lo pedí y fue suficiente. Gracias.

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La protagonista anónima

posted by: lourdes

Lo leerá sin saber que va a ti dedicado, que la protagonista eres tú. Puede que alguna mujer lo lea y te envidie

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De sorpresa en sorpresa

posted by: lourdes

Lo primero que hicieron estos hombres luego de vendarle los ojos, con una gruesa venda negra que no la dejaba ver nada, fue arrancarle bruscamente toda su ropa. Con una tijera, cortaron la remera que traía puesta, la falda se la sacaron de un tirón.

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Pequeña zorra

posted by: lourdes

Por suerte, no tenía familia, ni hijos que mantener. Lo cuál la hacía una mujer verdaderamente independiente. Su vida, era una vida normal. Aparte de trabajar, iba al gimnasio unas dos veces por semana…

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Las apariencias engañan

posted by: lourdes

Me hice amiga de otras camareras y gogos, íbamos a la playa y de compras, se puede decir que ya era una de ellas, con su forma de hablar y comportarme

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Incertidombre

posted by: lourdes

Ellas no me han podido mostrar su más íntimo secreto. Te lo pedí y fue suficiente. Gracias. Se que el lunes cuando habrá mi email tendré una foto distinta. Habrás sido capaz de fotografiar tu coño y enviarlo a ese desconocido concreto.

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Lo que mi papi quiera

posted by: lourdes

Estoy en plan de sumisa y me gusta, ¿qué es peor?, ¿que lo haga o que lo disfrute? jajjaaja… Al principio no me fue fácil ceder, jeje, pero a esta alturas, cualquier cosa con tal de escucharlo gemir, correrse conmigo etc.

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Dulce tortura

posted by: lourdes

Me torturaba el aumento del deseo y sentía como crecían mis ganas. Ardía y en cada nueva caricia rápida deseaba que parara…

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Amor o morir!

posted by: lourdes

Algo rozó mis labios, se introdujo en mi boca, su sexo, su deseado sexo entraba en mi boca, mi lengua lo esperaba ansiosa, mis labios lo apretaron, mi cabeza, mi cuerpo empezó a moverse…

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Mi esclavo privado

posted by: lourdes

¡No! Su voz sonó cálida como siempre, pero estalló como un látigo en mi cerebro, No te muevas, quédate así, sin juntar las rodillas… espérame. Y el silencio se unió a la oscuridad y me envolvió.