Los episodios de nuestra aventura sexual, como pareja, cambiaron imprevisiblemente el futuro de nuestras vidas. Aquello que empezó por un sorprendente zarpazo mío a los genitales de mi amigo Félix y que continuó con mi flirteo telefónico
La cosa funcionaba. Yo estaba muy contenta de haber encontrado a Jordi. Nunca me hubiese imaginado que el vicepresidente ejecutivo de una multinacional electrónica se fijara en mí.